planta madre

Anthurium

UBICACIÓN

Su ubicación debe de estar cerca de ventanas para tener una adecuada fuente de iluminación, aunque evitando que los rayos incidan directamente sobre ella. El incidir el sol directo sobre ella puede quemarle las hojas. Por otra parte, debemos saber que si no cuenta con las suficientes horas de luz no dará muchas flores. Es importante evitar colocar el Anthurium en lugares expuestos a corrientes de aire, como por ejemplo al lado de puertas con microclimas diferentes entre habitaciones. Las corrientes de aire provocan el secado de los extremos y puntas de sus hojas, así como el recorte del periodo de vida de sus ‘fores’.

RIEGO

En cuanto al riego, debe de realizarse con la frecuencia necesaria para que su sustrato esté siempre húmedo. Como referencia podemos regar cada tres días en verano (dos veces por semana) y una vez cada 10 días en invierno. Se debe dejar que se seque la maceta entre riego y riego.

Se deben rociar las hojas con agua con mayor frecuencia que el riego del sustrato. Lo ideal es rociarlas con agua tibia libre de cal. Para ello el agua se deja reposar un día y luego se usa la parte de arriba del agua para el rocío. LAS HOJAS SE MOJAN CON MAYOR FRECUENCIA Y EL SUELO SE RIEGA MODERADAMENTE.

PODA

La limpieza de hojas secas o ‘flores’ marchitas también es importante. Para ello, cortaremos con tijeras que no produzcan el indeseado ‘machacado’ durante el corte y seccionaremos estas partes de la plantas a un centímetro de su unión con el tallo.

SUSTRATO

El sustrato ideal para esta planta es una mezcla de turba, con un poco de resaca de rio y perlitas. No necesita demasiada tierra.

FERTILIZANTES

Fósforo, potasio, y nitrógeno, principalmente Potasio. Se pueden aprovechar los riegos para realizar los abonados, abonando cada dos semanas, sobre todo en época cálida, con un fertilizante adecuado para “plantas de interior de flor”.

 

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